Los logros alcanzados y los sacrificios de muchos cubanos tanto antes como después del triunfo de la Revolución Cubana no pueden servir en ningún momento para justificar la existencia de una dictadura y permitir que el cubano no pueda disfrutar del derecho universal más importante para el ser humano y consagrado constitucionalmente, la libertad.
Con este artículo doy algunas razones porque Cuba es considerada una dictadura totalitaria. Aunque quisiera aclarar que en el caso específico de Cuba, este tipo de forma de gobierno ha evolucionado mucho y ha alcanzado un nivel de complejidad considerable.
Razones:
1- El poder está concentrado en el Partido Comunista de Cuba, único partido.
En Cuba solo existe y se reconoce un solo partido, el Partido Comunista de Cuba (PCC).
Dese su inicio y siempre bajo la dirección de la misma elite revolucionaria que lo fundó, se mantiene en el poder. El pluripartidismo, entre otras cosas, fue erradicado desde el triunfo de la Revolución Cubana y nunca más se ha permitido legalmente la creación de otro partido.
2- Toda la estructura de poderes, tanto político, legislativo, judicial, así como ejecutivo y todos los sectores económicos están bajo el control y mando absoluto del Partido.
El PCC como la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado cubano, mantiene constitucionalmente el poder sobre todos los sectores de la sociedad. Su estructura política está organizada y sostenida por los máximos dirigentes del gobierno.
3- Todos los medios de comunicación están controlados por el Partido.
Todos los medios de comunicación que existen en Cuba, así como también toda la información que entra y sale del país por cualquier medio son controlados y escrutinizados por el PCC. La única prensa reconocida legalmente es la gubernamental.
4- Ha existido por muchos años el culto a la personalidad de quien fue presidente de Cuba, Fidel Castro Ruz.
Durante muchos años el pueblo de Cuba, en su gran mayoría, ha adulado de forma excesiva a Fidel Castro Ruz como máximo líder de la Revolución Cubana y jefe de Estado. Por su carácter carismático, sus habilidades de orador popular, su participación lideresca en la Revolución Cubana y su inteligencia dentro de otras habilidades, así como también las circunstancias hostiles, inestables e inseguras del momento en que toma el poder por la fuerza, lo colocaron en una posición política muy alta y con gran apremio popular. Sus ansias de poder y su odio desmedido contra el Imperialismo han caracterizado siempre su personalidad. Su paso de adorado presidente a dictador ha despertado la preocupación y la atención internacional. Muchos lo siguen adorando todavía a pesar de la destrucción y el terror que ha causado al pueblo cubano.
5- El pueblo es adoctrinado y politizado en todas las esferas: económica, política, social, laboral, familiar y cultural, con el objetivo de extirpar todo pensamiento opuesto al gobierno.
Desde la preparación hasta el triunfo de la Revolución Cubana siempre estuvo presente el ideal comunista, marxista y leninista. Este ideal y la influencia de las corrientes revolucionarias de la época fueron el comienzo de la implantación obligatoria de una doctrina política que ha acompañado la vida del cubano desde los primeros años escolares hasta todas las esferas de la vida en general. La educación, el trabajo, la participación política y social, la economía, la familia, y todos los espacios donde el pueblo cubano habita están politizados. El pueblo cubano ha sido adoctrinado desde su propia cuna con el único claro objetivo de arrancar de su mente cualquier tipo de idea anticomunista, capitalista, contrarrevolucionaria o simplemente contraria a los principios e ideales que caracterizan al llamado nuevo hombre, al verdadero revolucionario, a los seguidores de la doctrina comunista.
6- El empleo del terror como herramienta principal para reprimir a los disidentes u opositores.
El miedo acompaña al cubano, dentro y para algunos también fuera de Cuba, cada vez que quiere manifestar alguna opinión política contraria al gobierno o sus dirigentes, públicamente o incluso en el más íntimo espacio familiar. Simplemente la idea de poder ser reconocido o enjuiciado como enemigo del gobierno por expresar, escribir y divulgar públicamente o en un grupo de personas tu opinión política, la represión que puede sufrir uno o hasta su familia, a la par de la inevitable impotencia, la ausencia de apoyo constitucional, la inseguridad y el temor conforman el arma más potente y eficaz utilizada por el gobierno de Cuba para callar y reprimir a los disidentes.
7- El aislamiento o encarcelamiento de todo aquel que esté en contra del Partido o sea reconocido como enemigo político del gobierno.
Desde la conocida UMAP hasta las actuales cárceles cubanas corre la sangre, el dolor, las injusticias y la desesperación de muchos cubanos. No solamente los prisioneros políticos han sido víctimas de la rabia ensañada y el injustificable odio del gobierno cubano, sino también homosexuales, artistas o inocentes cuyo único delito ha sido querer ser libre en su propia tierra y reconocer la mayor verdad, la dignidad humana. Desde el triunfo de la Revolución Cubana en 1969 hasta los días de hoy no ha cesado el aislamiento, encarcelamiento y castigo de personas que se manifiestan pacíficamente o piensan contrario a las ideas de Fidel Castro, la todavía llamada Revolución y sus dirigentes.