Vamos a hablar de Cuba y no de los Estados Unidos de América y la Unión Europea, ni de su posición en contra o favor de Cuba. Vamos a hablar de Cuba sin pobreza mental y esencia mercenaria. Vamos a hablar de Cuba sin denigrar.
El gobierno de Cuba se otorga la autoridad para imponer su dictadura y violar derechos humanos porque muchos lo hacen en el mundo, y quien se pronuncie en contra de estas violaciones tiene que tener autoridad moral y un historial muy limpio.
Primeramente se tiene que criticar la violación de los derechos humanos en todo el mundo para poder alzar la voz y hablar de estos derechos en Cuba. Hay que tener autoridad moral para disertar sobre estas cuestiones y dar lecciones a Cuba y al resto del mundo.
Si alguien alza su voz por el medio que sea para acusar o criticar las leyes cubanas, tanto dentro como fuera de Cuba, es categorizado directamente como mercenario, contrarrevolucionario, asalariado de la CIA, delincuente, vende patria, traidor, y muchas veces hasta como enfermo mental.
Siempre optan por pasar de acusado a acusador. ¿Quién puede tirar la primera piedra? ¿Quién puede acusar a Cuba? Creo que solamente alienígenas o seres que habitan en otros planetas, aunque tampoco sería muy creíble porque se desconoce su autoridad moral y su historia.
El gobierno cubano carece totalmente de una autocritica productiva y mayormente se reúsa a aceptar cualquier tipo de comentario en su contra. Las leyes y la constitución cubana están elaboradas de tal forma que convierten al cubano en esclavo al servicio de la revolución y automáticamente en defensor de las ideas de Fidel y sus seguidores, lo politizan desde edades tempranas y lo comprometen con la revolución cubana.
Para mí está muy claro que mientras en Cuba exista esa dictadura el cubano nunca conocerá lo que es la verdadera libertad. Hablo del derecho a la libertad de expresión y pensamiento, de organización pacífica, de elección democrática, de desarrollo personal, de despolitización de los derechos humanos y de protección de estos derechos y libertades.
¿Con qué medio legal cuenta los cubanos dentro de Cuba para organizarse pacíficamente si sus ideas políticas son contrarias a las del gobierno? ¿Cuáles son los medios legales para expresar públicamente y por los medios oficiales de comunicación estas ideas contrarias y recibir la protección necesaria para que no sean asediados y atacados por sus opositores? ¿Cuáles son los medios legales para que un periodista, un abogado, un médico u otro profesional puedan optar por ser independiente y crear su propia empresa?
Según la opinión del gobierno de Cuba, cualquier persona en el mundo que reciba dinero de un país extranjero para traicionar y denigrar a su propio país y convertirse en una amenaza es un delito grave. Pero se les olvida que este tipo de traición y denigre al que se refieren otros países no es pacífico y verdaderamente representan una amenaza porque hacen uso de armas y violencia. Por eso es un delito grave.
Cuba y sus aleados alrededor del mundo también hace uso de campañas mediáticas para defender la posición del gobierno cubano y para difundir sus ideas revolucionarias. ¿Son financiadas estas campañas o no y a quién le importa eso? ¿Quién levanta la voz para criticar el uso del ciberespacio para difundir esas ideas? Tienen todo el derecho para hacerlo y nadie tiene que prohibírselo.
Si la policía, debidamente uniformada y ejerciendo su labor de velar por la protección de los ciudadanos, tiende un cordón policial alrededor de las Damas De Blanco para protegerlas de la agresión física durante una protesta pacífica no es considerado una violación porque están cumpliendo con su trabajo. Pero, arrastrarlas por el piso, detenerlas y maltratarlas es una violación.
¿Por qué hacen eso? Eso es un ejemplo claro de represión, pero las leyes y la constitución cubana favorecen directa o indirectamente el uso de esa violencia.
La tecnología y los avances científicos han hecho posible el desarrollo de los medios de información.
El uso propio de estos recursos nos permite rápidamente estar al tanto de la situación en muchas partes del mundo. En ese medio libre lleno de información, concurren la verdad y la mentira. Aquel que busca la información tiene la libertad de escoger la fuente y creer o no creer lo que encuentra.
Cuba es un país donde el cubano no tiene la libertad, como derecho universal, para escoger su propia información. Por el contrario, es adoctrinado desde niño bajo la ideología y las doctrinas socialistas, completamente politizado, y también amonestado, criticado públicamente, amenazado, segregado y muchas veces encarcelado si no acepta o se reúsa a creer estas doctrinas. En ese medio, muy hostil para muchos, crece el cubano y se desarrolla, con acceso únicamente a la información centralizada y filtrada previamente por el gobierno. La prensa, la radio, la televisión, el cine, los encuentros culturales, las bibliotecas, las librerías y todos los medios de información están estrictamente controlados por el gobierno. Este adoctrinamiento por años te institucionaliza y te siembra la idea de que toda información que se salga de los medios oficiales es mentira.
El internet ha creado una brecha en el muro de la desinformación y con ello una amenaza para el gobierno de Cuba. La curiosidad y la necesidad del cubano en busca de la verdad con la ayuda de esta magnífica herramienta tecnológica, han logrado burlar en cierta forma el control centralizado y ha permitido a muchos hacerse escuchar en muchas partes del mundo, revelando la realidad que se vive en Cuba. El mundo se informa de los cubanos dentro de Cuba y estos a su vez comienzan a conocer el verdadero mundo escondido durante tantos años detrás del muro.
La impotencia, el miedo y la inconformidad han forzado al gobierno cubano a fortalecer su control dentro del país, para tapar esta brecha de información. También han incrementado su presencia en internet con la ayuda de grupos seguidores y simpatizantes de los principios socialistas de la revolución cubana en Europa, principalmente en España, y líderes políticos socialistas en otras partes del mundo.
Pero todavía muchos se preguntan, ¿quién dice la verdad?
La verdad solo puede ser encontrada en Cuba, así como también la solución a todos sus problemas.
Como decía anteriormente, estamos expuestos tanto a la verdad como la mentira y cada cual es libre para escoger dignamente su medio de información y creer lo quiera.
Para conocer la verdad, hay que viajar a Cuba, convivir con el cubano de a pie por mucho tiempo, escuchar sus vivencias, formar parte de ellos, acumular toda la información necesaria de diferentes fuentes, investigar las leyes y la constitución socialista cubana, comprobar la veracidad de los hechos narrados tanto por disidentes como defensores de la revolución, adentrarse en la historia de Cuba, asistir a las escuelas, visitar a los presos políticos en las cárceles y tomar parte en todas las actividades sociales, culturales y políticas. Todo esto sin que se sepa quién eres realmente y manteniendo una posición neutral. ¿Crees que sería posible?
Esto es prácticamente imposible. Yo tengo la virtud de haber nacido en Cuba y vivir dentro de ese sistema hasta 1998. Mi padre siempre fue defensor de la revolución, sus principios, logros y promesas. Esto último paso a ser la gran contradicción y el desencanto de muchos de su generación.
Personas que como él confiaban y creían en Fidel y su revolución. Personas que vivieron los días horrendos de la dictadura de Batista, el triunfo de la Revolución Cubana, la ayuda de la ya desaparecida Unión Soviética, los conflictos con los Estados Unidos y mucho más.
En mis escritos trato de reflejar mi propia interpretación de la realidad cubana aunque sé que algunos no comparten mis ideas.
Para aquellos que han logrado encontrar dignamente su verdadera libertad, donde se protegen y se respetan los derechos humanos y donde pueden vivir honradamente de su trabajo les pido toda la comprensión posible para poder solidarizarnos con todos los cubanos que día a día padecen y sufren el vivir dentro de la dictadura más inteligente y mejor organizada del mundo, la dictadura cubana.