Fuentes web
Entradas
Comentarios

Hablemos de Cuba

Vamos a hablar de Cuba y no de los Estados Unidos de América y la Unión Europea, ni de su posición en contra o favor de Cuba. Vamos a hablar de Cuba sin pobreza mental y esencia mercenaria. Vamos a hablar de Cuba sin denigrar.

El gobierno de Cuba se otorga la autoridad para imponer su dictadura y violar derechos humanos porque muchos lo hacen en el mundo, y quien se pronuncie en contra de estas violaciones tiene que tener autoridad moral y un historial muy limpio.
Primeramente se tiene que criticar la violación de los derechos humanos en todo el mundo para poder alzar la voz y hablar de estos derechos en Cuba. Hay que tener autoridad moral para disertar sobre estas cuestiones  y dar lecciones a Cuba y al resto del mundo.

Si alguien alza su voz por el medio que sea para acusar o criticar las leyes cubanas, tanto dentro como fuera de Cuba, es categorizado directamente como mercenario, contrarrevolucionario, asalariado de la CIA, delincuente, vende patria, traidor, y muchas veces hasta como enfermo mental.
Siempre optan por pasar de acusado a acusador. ¿Quién puede tirar la primera piedra? ¿Quién puede acusar a Cuba? Creo que solamente alienígenas o seres que habitan en otros planetas, aunque tampoco sería muy creíble porque se desconoce su autoridad moral y su historia.

El gobierno cubano carece totalmente de una autocritica productiva y mayormente se reúsa a aceptar cualquier tipo de comentario en su contra. Las leyes y la constitución cubana están elaboradas de tal forma que convierten al cubano en esclavo al servicio de la revolución y automáticamente en defensor de las ideas de Fidel y sus seguidores, lo politizan desde edades tempranas y lo comprometen con la revolución cubana.

Para mí está muy claro que mientras en Cuba exista esa dictadura el cubano nunca conocerá lo que es la verdadera libertad. Hablo del derecho a la libertad de expresión y pensamiento, de organización pacífica, de elección democrática, de desarrollo personal, de despolitización de los derechos humanos y de protección de estos derechos y libertades.
¿Con qué medio legal cuenta los cubanos dentro de Cuba para organizarse pacíficamente si sus ideas políticas son contrarias a las del gobierno? ¿Cuáles son los medios legales para expresar públicamente y por los medios oficiales de comunicación estas ideas contrarias y recibir la protección necesaria para que no sean asediados y atacados por sus opositores? ¿Cuáles son los medios legales para que un periodista, un abogado, un médico u otro profesional puedan optar por ser independiente y crear su propia empresa?

Según la opinión del gobierno de Cuba, cualquier persona en el mundo que reciba dinero de un país extranjero para traicionar y denigrar a su propio país y convertirse en una amenaza es un delito grave. Pero se les olvida que este tipo de traición y denigre al que se refieren otros países no es pacífico y verdaderamente representan una amenaza porque hacen uso de armas y violencia. Por eso es un delito grave.
Cuba y sus aleados alrededor del mundo también hace uso de campañas mediáticas para defender la posición del gobierno cubano y para difundir sus ideas revolucionarias. ¿Son financiadas estas campañas o no y a quién le importa eso? ¿Quién levanta la voz para criticar el uso del ciberespacio para difundir esas ideas? Tienen todo el derecho para hacerlo y nadie tiene que prohibírselo.

Si la policía, debidamente uniformada y ejerciendo su labor de velar por la protección de los ciudadanos, tiende un cordón policial alrededor de las Damas De Blanco para protegerlas de la agresión física durante una protesta pacífica no es considerado una violación porque están cumpliendo con su trabajo. Pero, arrastrarlas por el piso, detenerlas y maltratarlas es una violación.
¿Por qué hacen eso? Eso es un ejemplo claro de represión, pero las leyes y la constitución cubana favorecen directa o indirectamente el uso de esa violencia.

La tecnología y los avances científicos han hecho posible el desarrollo de los medios de información.
El uso propio de estos recursos nos permite rápidamente estar al tanto de la situación en muchas partes del mundo. En ese medio libre lleno de información, concurren la verdad y la mentira. Aquel que busca la información tiene la libertad de escoger la fuente y creer o no creer lo que encuentra.
Cuba es un país donde el cubano no tiene la libertad, como derecho universal, para escoger su propia información. Por el contrario, es adoctrinado desde niño bajo la ideología y las doctrinas socialistas, completamente politizado, y también amonestado, criticado públicamente, amenazado, segregado y muchas veces encarcelado si no acepta o se reúsa a creer estas doctrinas. En ese medio, muy hostil para muchos, crece el cubano y se desarrolla, con acceso únicamente a la información centralizada y filtrada previamente por el gobierno. La prensa, la radio, la televisión, el cine, los encuentros culturales, las bibliotecas, las librerías y todos los medios de información están estrictamente controlados por el gobierno.  Este adoctrinamiento por años te institucionaliza y te siembra la idea de que toda información que se salga de los medios oficiales es mentira.
El internet ha creado una brecha en el muro de la desinformación y con ello una amenaza para el gobierno de Cuba. La curiosidad y la necesidad del cubano en busca de la verdad con la ayuda de esta magnífica herramienta tecnológica, han logrado burlar en cierta forma el control centralizado y ha permitido a muchos hacerse escuchar en muchas partes del mundo, revelando la realidad que se vive en Cuba. El mundo se informa de los cubanos dentro de Cuba y estos a su vez comienzan a conocer el verdadero mundo escondido durante tantos años detrás del muro.

La impotencia, el miedo y la inconformidad han forzado al gobierno cubano a fortalecer su control dentro del país, para tapar esta brecha de información. También han incrementado su presencia en internet con la ayuda de grupos seguidores y simpatizantes de los principios socialistas de la revolución cubana en Europa, principalmente en España, y líderes políticos socialistas en otras partes del mundo.

Pero todavía muchos se preguntan, ¿quién dice la verdad?

La verdad solo puede ser encontrada en Cuba, así como también la solución a todos sus problemas.
Como decía anteriormente, estamos expuestos tanto a la verdad como la mentira y cada cual es libre para escoger dignamente su medio de información y creer lo quiera.

Para conocer la verdad, hay que viajar a Cuba, convivir con el cubano de a pie por mucho tiempo, escuchar sus vivencias, formar parte de ellos,  acumular toda la información necesaria de diferentes fuentes, investigar las leyes y la constitución socialista cubana, comprobar la veracidad de los hechos narrados tanto por disidentes como defensores de la revolución, adentrarse en la historia de Cuba, asistir a las escuelas, visitar a los presos políticos en las cárceles y tomar parte en todas las actividades sociales, culturales y políticas. Todo esto sin que se sepa quién eres realmente y manteniendo una posición neutral. ¿Crees que sería posible?

Esto es prácticamente imposible. Yo tengo la virtud de haber nacido en Cuba y vivir dentro de ese sistema hasta 1998. Mi padre siempre fue defensor de la revolución, sus principios, logros y promesas. Esto último paso a ser la gran contradicción y el desencanto de muchos de su generación.
Personas que como él confiaban y creían en Fidel y su revolución. Personas que vivieron los días horrendos de la dictadura de Batista, el triunfo de la Revolución Cubana, la ayuda de la ya desaparecida Unión Soviética, los conflictos con los Estados Unidos y mucho más.

En mis escritos trato de reflejar mi propia interpretación de la realidad cubana aunque sé que algunos no comparten mis ideas.
Para aquellos que han logrado encontrar dignamente su verdadera libertad, donde se protegen y se respetan los derechos humanos y donde pueden vivir honradamente de su trabajo les pido toda la comprensión posible para poder solidarizarnos con todos los cubanos que día a día padecen y sufren el vivir dentro de la dictadura más inteligente y mejor organizada del mundo, la dictadura cubana.

La manipulación de la información y el uso de esta para lavar cerebros, adoctrinar y politizar, no deja de ser la herramienta principal que utiliza el gobierno de Cuba y sus simpatizantes.
La enseñanza cubana presenta a los Estados Unidos, desde hace muchos años y como parte del adoctrinamiento, como el gran enemigo imperialista y el ejemplo palpable del capitalismo.
La evaluación política de los estudiantes tiene la misma importancia o quizás más que el resto de las asignaturas. El empleo de términos como “Yanqui”, ”Bloqueo”, ”Vende Patria”, “Gusano”, “Sacrificio” o “Revolución” es para los cubanos algo muy común, pero La Constitución Cubana y La Declaración Universal de los Derechos Humanos no son muy conocidos.
De este tema se podría hablar mucho, pero solo lo mencionaba como introducción a este artículo.

Mi interés con este escrito va dirigido al video presentado por La República.es, alojado en YouTube, acerca de la entrevista realizada a varios médicos cubanos por este diario con la intención de desmentir las palabras de Yoani Sanchez y poner en duda la labor de esta valiente blogger.

Es conocido que todas las esferas y sectores de sociedad cubana están controlados por los ministerios y automáticamente por el Partido Comunista. El Ministerio de Salud ejerce una gran influencia en el personal médico y controla toda la información procedente de este sector.
¿Qué médico cubano en Cuba podría expresar su opinión libremente, y peor aún, cuando se trata de una supuesta “gusana” que trabaja para el enemigo y que tiene los ojos de la prensa internacional sobre ella? ¿Sería difícil para el gobierno cubano y sus simpatizantes utilizar el miedo y la ignorancia del pueblo cubano tapar la verdad? Es tan grande el terror, la inseguridad y la impotencia que hasta la dignidad de olvida.

Una vez más utilizo la libertad que se tiene al vivir en un país libre para investigar y poder demostrar con este artículo si le podemos dar veracidad a este video publicado por La República.es.
Seguro que algunos se preguntarán, ¿quién es La Républica.es?

La República.es es un diario o periódico que publica y hace uso comercial de sus obras en Internet.
El dominio larepublica.es fue registrado por Francisco Javier Parra Molina el 11 de noviembre de 2005 bajo el agente registrador AMEN (Agencia de Media numérica España).
Francisco Javier Parra Molina es militante del PCE (Partido Comunista de España) y director del diario La Republica.es, donde también radica su blog personal. La presencia de Javier Parra en internet está marcada por diversos artículos y publicaciones que promueven principalmente sus ideas y opiniones comunistas. El dominio Desdecuba.net también forma parte de su arsenal informativo en Internet.

¿Qué podemos esperar de estos fanáticos comunistas?
¿Cuál es la opinión de un comunista acerca de la política de Cuba?
¿De qué lado está el deber de un comunista?

Una simple petición de estos defensores del comunismo al gobierno de Cuba para que los autorice a entrevistar a los médicos que atendieron a Yoani Sánchez y una pequeña advertencia por parte de la dirección del Partido Comunista de Cuba por si acaso se desconoce la situación sería más que suficiente para lograr este video.
¡Todo está claro!

El cubano no puede seguir siendo esclavo, el cubano tiene que ser libre en su tierra.

Los logros alcanzados y los sacrificios de muchos cubanos tanto antes como después del triunfo de la Revolución Cubana no pueden servir en ningún momento para justificar la existencia de una dictadura y permitir que el cubano no pueda disfrutar del derecho universal más importante para el ser humano y consagrado constitucionalmente, la libertad.

Con este artículo doy algunas razones porque Cuba es considerada una dictadura totalitaria. Aunque quisiera aclarar que en el caso específico de Cuba, este tipo de forma de gobierno ha evolucionado mucho y ha alcanzado un nivel de complejidad considerable.

Razones:

1-      El poder está concentrado en el Partido Comunista de Cuba, único partido.

En Cuba solo existe y se reconoce un solo partido, el Partido Comunista de Cuba (PCC).
Dese su inicio y siempre bajo la dirección de la misma elite revolucionaria que lo fundó, se mantiene en el poder. El pluripartidismo, entre otras cosas, fue erradicado desde el triunfo de la Revolución Cubana y nunca más se ha permitido legalmente la creación de otro partido.

2-      Toda la estructura de poderes, tanto político, legislativo, judicial, así como ejecutivo y todos los sectores económicos están bajo el control y mando absoluto del Partido.

El PCC como la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado cubano, mantiene constitucionalmente el poder sobre todos los sectores de la sociedad. Su estructura política está organizada y sostenida por los máximos dirigentes del gobierno.

3-      Todos los medios de comunicación están controlados por el Partido.

Todos los medios de comunicación que existen en Cuba, así como también toda la información que entra y sale del país por cualquier medio son controlados y escrutinizados por el PCC. La única prensa reconocida legalmente es la gubernamental.

4-      Ha existido por muchos años el culto a la personalidad de quien fue presidente de Cuba, Fidel Castro Ruz.

Durante muchos años el pueblo de Cuba, en su gran mayoría, ha adulado de forma excesiva a Fidel Castro Ruz como máximo líder de la Revolución Cubana y jefe de Estado. Por su carácter carismático, sus habilidades de orador popular, su participación lideresca en la Revolución Cubana y su inteligencia dentro de otras habilidades, así como también las circunstancias hostiles, inestables e inseguras del momento en que toma el poder por la fuerza, lo colocaron en una posición política muy alta y con gran apremio popular. Sus ansias de poder y su odio desmedido contra el Imperialismo han caracterizado siempre su personalidad. Su paso de adorado presidente a dictador ha despertado la preocupación y la atención internacional. Muchos lo siguen adorando todavía a pesar de la destrucción y el terror que ha causado al pueblo cubano.

5-      El pueblo es adoctrinado y politizado en todas las esferas: económica, política, social, laboral, familiar y cultural, con el objetivo de extirpar todo pensamiento opuesto al gobierno.

Desde la preparación hasta el triunfo de la Revolución Cubana siempre estuvo presente el ideal comunista, marxista y leninista. Este ideal y la influencia de las corrientes revolucionarias de la época fueron el comienzo de la implantación obligatoria de una doctrina política que ha acompañado la vida del cubano desde los primeros años escolares hasta todas las esferas de la vida en general. La educación, el trabajo, la participación política y social, la economía, la familia, y todos los espacios donde el pueblo cubano habita están politizados. El pueblo cubano ha sido adoctrinado desde su propia cuna con el único claro objetivo de arrancar de su mente cualquier tipo de idea anticomunista,  capitalista, contrarrevolucionaria o simplemente contraria a los principios e ideales que caracterizan al llamado nuevo hombre, al verdadero revolucionario, a los seguidores de la doctrina comunista.

6-      El empleo del terror como herramienta principal para reprimir a los disidentes u opositores.

El miedo  acompaña al cubano, dentro y para algunos también fuera de Cuba, cada vez que quiere manifestar alguna opinión política contraria al gobierno o sus dirigentes, públicamente o incluso en el más íntimo espacio familiar. Simplemente la idea de poder ser reconocido o enjuiciado como enemigo del gobierno por expresar, escribir y divulgar públicamente o en un grupo de personas tu opinión política, la represión que puede sufrir uno o hasta su familia, a la par de la inevitable impotencia, la ausencia de apoyo constitucional, la inseguridad y el temor conforman el arma más potente y eficaz utilizada por el gobierno de Cuba para callar y reprimir a los disidentes.

7-      El aislamiento o encarcelamiento de todo aquel que esté en contra del Partido o sea reconocido como enemigo político del gobierno.

Desde la conocida UMAP hasta las actuales cárceles cubanas corre la sangre, el dolor, las injusticias y la desesperación de muchos cubanos. No solamente los prisioneros políticos han sido víctimas de la  rabia ensañada y el injustificable odio del gobierno cubano, sino también homosexuales, artistas o inocentes cuyo único delito ha sido querer ser libre en su propia tierra y reconocer la mayor verdad, la dignidad humana. Desde el triunfo de la Revolución Cubana en 1969 hasta los días de hoy no ha cesado el aislamiento, encarcelamiento y castigo de personas que se manifiestan pacíficamente o piensan contrario a las ideas de Fidel Castro, la todavía llamada Revolución y sus dirigentes.

Durante la época de las primeras revoluciones obreras, a mediados del siglo 19 surge el socialismo planteado por Proudhon. Este planteaba que el estado tenía que cumplir un papel muy importante en el control de las principales empresas, tenía que controlar en general a las nuevas industrias que estaban surgiendo en las ciudades y que estaban atrayendo a muchos trabajadores del mundo rural hacia el mundo urbano. Este socialismo fue rápidamente calificado de socialismo utópico por Marx y Engels. Ellos planteaban que era necesario establecer un gobierno absolutamente igualitario controlado totalmente por el Estado, donde exista un paraíso socialista bajo el principio: “De cada uno, según su capacidad; a cada uno, según sus necesidades”. El socialismo de Marx y Engels fue aplicado por primera vez en la Unión Soviética, reinterpretado por Lenin con el Marxismo-Leninismo. En 1917 Lenin toma el control de la antigua Rusia Zarista y crea La Unión De Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Bajo el Comunismo Soviético, el Estado toma el control total de la vida económica, política y cultural del individuo. De esta forma se le enseña al pueblo solamente lo el Estado Socialista impone, adoctrinándolos con la enseñanza Marxista-Leninista. Ni la radio, ni la televisión, ni la prensa, ni las escuelas pueden lograr salir del control centralizado del Estado.

El partido único lo controla todo y desaparece cualquier iniciativa privada. Después de la Segunda Guerra Mundial surge un nuevo Socialismo en Europa inspirado en la ideóloga alemana Rosa Luxemburgo, un Socialismo democrático, sindicalista y donde el Estado lleva el control sobre empresas consideradas estratégicas, como el trasporte público, la industria militar, la industria de la energía y todas las empresas privadas, por medio de los impuestos y legislaciones que favorecen sobre todo la empresa sindical.

Marx pensaba que la tierra y el capital debían pertenecer a la comunidad y que los productos del sistema debían distribuirse en función de las distintas necesidades. Esto ataca el principio fundamental del capitalismo: la propiedad privada de los medios de producción.

El socialismo comienza a generar algunas distorsiones, desalentando la creatividad e iniciativa privada y las nuevas ideas para mejorar la producción, frenando el ingenio de los empresarios y su laboriosidad, generando incompetencia, burocracia, deficiencia en los servicios de orden público, malestar social y descontento general. Todo esto lleva al fracaso del Socialismo en Europa dando paso a los gobiernos demócratas cristianos donde se alienta la iniciativa privada, generando riqueza y bienestar. A esto le sigue una nueva ola de tendencias socialistas que ya no traen una propuesta o reforma económica pero si una gran libertad para la iniciativa privada. Esto a su vez genera en muchos casos indiferencia del gobierno frente a la prepotencia de grandes empresarios donde los trabajadores no cuentan con un sistema de protección adecuado o seguro.

En América Latina ocurre algo diferente, ya en la década de los 90, donde la atracción de capital extranjero, la inversión privada, las reformas liberales y la venta de las empresas públicas genera por un lado un dinamismo económico importante pero por el otro lado una injusta distribución de las riquezas. El descontento que esto genera sobre todo en los sectores marginados y pauperizados lleva al surgimiento de partidos de izquierda o autodenominados socialistas que prometen una profunda reforma social y muchos beneficios para la clase más pobre. Estos partidos socialistas son muy nacionalistas y manifiestan su reacio o critica a la inversión extranjera. También proponen la nacionalización de empresas privadas y la retoma del control de las empresas estratégicas. Los gobiernos donde estos partidos socialista, ya sea por medio de una revolución o pacíficamente, han obtenido el poder se caracterizan por ser muy autocráticos, o sea que a pesar de que conservan algunas formas democráticas toman el control de distintas instancias del gobierno, generando constituyentes, llevando a cabo reformas, diseñando nuevas constituciones para de esta forma atribuirse poderes que limitan el ejercicio auténtico de la democracia, convenciendo y adoctrinando al pueblo por resortes emocionales y no por recompensas económicas.

Después del triunfo de la Revolución Cubana en 1959 comienza una etapa de muchos cambios revolucionarios para el establecimiento del Socialismo y por otro lado la inevitable reacción de descontento e ira de los que resultaron desfavorecidos y dañados con la Revolución, quienes en su mayoría logran emigrar hacia los Estados Unidos.

La nacionalización de las empresas nacionales y extranjeras, la toma del aparato productivo y la abolición de la propiedad agraria, la industrialización forzosa del país, la aleación con países de gran poder económico como la URSS para utilizarlo como subsidio económico, la expansión de la salud, la educación y las prácticas deportivas, la toma de los medios de comunicación, el establecimiento de un gobierno de partido único dotado de una metodología eficaz para el control y la represión, y la creación de instituciones para mantener el control de la sociedad y mantener el orden y la obediencia a la manera soviética, donde el partido, el aparato administrativo, los militares, la policía, la prensa, los jueces y fiscales, todos los órganos del gobierno, el sistema judicial y la constitución están subordinados al Estado y al criterio de los hermanos Castro fueron los primeros cambios fundamentales introducidos por la Revolución. La justicia dejó de ser autónoma e independiente por lo que el estado se convirtió en un gran latrocinio dando paso al surgimiento de un régimen totalitario.

Grupos extremistas reaccionarios, organizados en los Estados Unidos conformaron el lobby cubano de ultraconservadores que en gran medida apoyaron financieramente a muchos diputados republicanos en su lucha por detener la implantación del Socialismo en Cuba.
La lucha de estos grupos, apoyados por el gobierno de Estados Unidos, no se hizo esperar.

La organización de varios intentos de asesinato contra Fidel Castro, actos brutales de terrorismo, la aprobación de medidas y leyes para aislar a Cuba, el corte del suministro de petróleo, el rechazo de créditos, la prohibición de refinación de petróleo en Cuba de las refinerías norteamericanas, la reducción de la cuota azucarera, la supresión de venta de partes y piezas a las empresas cubanas cuando la mayoría de estas empresas eran de tecnología americana y la eliminación total de negocios y relaciones económicas de los Estados Unidos con Cuba cuando el 70% del comercio de Cuba, sobre todo la industria azucarera, dependía de los Estados Unidos, y la prohibición de exportaciones a Cuba de productos o equipos si estos tiene más de un 10% de componente norteamericano son tan solo un ejemplo de los grandes errores de la oposición fuera de Cuba.

Estos errores y la política de los Estados Unidos hacia Cuba en vez de ayudar al pueblo de Cuba terminaron por ser la cuartada perfecta y el arma de Fidel Castro para fortalecer y respaldar sus ideas socialistas y adoctrinar al pueblo, convirtiendo al los Estados Unidos o al Capitalismo en general en el gran enemigo de Cuba y esto era justamente lo que necesitaba Fidel para mantenerse en el poder. Recordemos por un momento a Carl Schmitt, el gran jurista, quien convenció a Adolf Hitler con la idea de que para mantenerse en el poder tenía que crear un enemigo, y ese enemigo fueron los judíos.

Fidel Castro así como muchos de sus seguidores continúan usando el concepto Capitalismo de forma peyorativa como chivo expiatorio en la propaganda anticapitalista o antiliberal, y como una generalización sobre cualquier posición que estableciera límites a la intervención del Estado en la economía y el control total de la sociedad por el Estado Socialista.

El carácter autoritario del partido, el unipartidismo y la falta de una oposición clara degeneró hacia una posición dictatorial con una adoración extrema al líder máximo, Fidel Castro.

Los opositores inconformes, en su mayoría activistas pacíficos, escritores y periodistas, viven un ambiente de terror interno con limitaciones en la vida pública del país. Estos opositores pierden sus trabajos, les cortan o les interceptan las líneas telefónicas, les confiscan los libros, las computadoras o máquinas de escribir, les lanzan las llamadas turbas contra sus casas con actos de repudio y los encarcelan. La táctica solapada que utiliza el gobierno cubano para controlar de forma absoluta todos los medios de comunicación dentro del país dan la sensación de que la única oposición existente es la mantenida desde el exterior rechazada por el conjunto de la sociedad.
Vale la pena aclarar que algunos de estos opositores han sido muy radicales en su lucha y han cometido errores que afectan la imagen de otros que de forma inteligente y valiente establecen una lucha muy pacífica y con marcados resultados.
El gobierno cubano cataloga a los disidentes como terroristas al servicio del enemigo o contrarrevolucionarios que reciben grandes cantidades de dinero por servir a los Estados Unidos. Sin embargo, la Declaración Universal De Los Derechos Humanos en su Artículo 23 dice:

“Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social”.

José Martí también dijo:

“Quien regala el sudor de su frente tiene alma de esclavo”.

Si los opositores o disidentes dentro de Cuba reciben algún pago o ayuda monetaria del exterior o interior del país, es simplemente porque se les reconoce su trabajo y porque legalmente el gobierno cubano no permite la labor organizada de personas que estén en contra del gobierno y la creación de otros partidos políticos, por lo tanto no pueden organizar sindicatos legales u organizaciones que regulen las contribuciones, pagos, salarios o remuneración alguna por el trabajo de estos disidentes.

Hoy en día se puede decir con gran certeza, que el Socialismo en Cuba fue una inesperada catástrofe para muchos cubanos y un desmesurado y escalofriante triunfo personal para Fidel.

La nación cubana dejó de prosperar económicamente y se hizo pobre e improductiva, a pesar del subsidio masivo de los soviéticos durante más de 30 años. La calidad de vida de los cubanos disminuyó considerablemente y las condiciones de vida se deterioraron, la clase empresarial se destruyó y dispersó, se aniquiló el capital acumulado, los lazos comerciales con el occidente se destruyeron así como los cinco reglones más importantes de una sociedad moderna: la alimentación, la vivienda, el agua potable, la comunicación y el transporte.
La planificación empresarial y la débil economía colectiva fue incapaz de satisfacer las necesidades más elementales de las personas y el control ideológico y político se adueñó de la voluntad y la vida social de los deportistas, artistas y profesionales más destacados.

La Cuba de hoy refleja claramente el choque inevitable de dos realidades: por un lado el afán ciego de un gobierno obstinado que trata de mantener su propio modelo socialista, con un odio sin fronteras al capitalismo o todo tipo de manifestación antisocialista y una adicción desmedida a caducadas doctrinas e ideologías revolucionarias, y por otro lado un pueblo censurado que padece, sufre y gime en silencio, un pueblo que desea una verdadera libertad, sin imposiciones de dogmas, sin adoctrinamiento ideológico, sin censura, sin represión y sin miedo.

Quisiera terminar esta breve reflexión con una cita del poeta y escritor francés Victor Hugo.

“La libertad es, en la filosofía, la razón; en el arte, la inspiración; en la política, el derecho.”

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.